La conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora hunde sus raíces en la lucha sindical. Recordamos hoy a las 129 mujeres que en 1908 dieron su vida en la fábrica Cotton de Nueva York, exigiendo algo que hoy sigue siendo nuestra bandera: igual sueldo por igual tarea. Desde aquella proclama de Clara Zetkin en 1910 hasta la oficialización de la ONU en 1977, la historia nos enseña que ningún derecho se concede sin organización.