Vaciamiento presupuestario y desidia estatal
Desde el Sindicato del Personal de Vialidad Nacional (SPVN) del 19°Dto, denunciamos enérgicamente la crítica situación que atraviesa la infraestructura vial de nuestro país y la sistemática desviación de los fondos destinados al mantenimiento y construcción de rutas nacionales como la recaudación de los impuestos a los combustibles.
Este arancel que pocos conocen que nos cobran cada vez como cargamos combustible en una estación de servicio, fue concebido con un destino claro: un porcentaje específico debe reinvertirse de manera directa en el mantenimiento, la reparación y las obras viales en todo el territorio nacional. Sin embargo, los números demuestran un vaciamiento evidente: entre el año 2024 y el primer semestre de 2026, la recaudación por dicho tributo ascendió a 11.2 billones de pesos, de los cuales únicamente 1.6 billones fueron asignados a la Dirección Nacional de Vialidad.
Sobre este tema tan sensible, nuestro Secretario General, Eduardo Palomo, fue categórico al señalar el impacto real de este desmanejo de recursos:
“Con el presupuesto actualizado que correspondía por ley, se podrían haber reparado más de 3.000 kilómetros de rutas y ejecutado 22.000 nuevas obras en todo el país. Sin embargo, el Gobierno utiliza esos recursos para pagar una deuda que el ciudadano común no pidió, un endeudamiento que proviene de la gestión de Macri y que se potenció dramáticamente bajo la actual administración de La Libertad Avanza.”
Asimismo, le recordamos a la opinión pública que desde la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) en el año 2025 se radicó una demanda judicial por el desvío ilícito de fondos de Vialidad Nacional, apuntando a la responsabilidad del Administrador General del organismo. Lamentablemente, hoy en día la causa se encuentra arbitrariamente paralizada.
En este escenario de abandono, las rutas argentinas presentan un deterioro alarmante: el 75% de la red vial nacional se encuentra en estado regular a malo. A pesar de esta realidad, las autoridades han impulsado medidas irresponsables, como el reciente decreto promovido por el Ministerio de Desregulación a cargo de Federico Sturzenegger, el cual autoriza un incremento en el peso y las dimensiones de los camiones de carga, dando lugar a la transitabilidad de los camiones BITRENES.
Es de público conocimiento que nuestra red vial no posee la capacidad estructural para tolerar este nivel de sobrecarga sin una inversión previa en su mantenimiento. La falta de obras, combinada con un tránsito de mayor tonelaje, no hace más que profundizar el colapso de las calzadas y aumentar los índices de siniestralidad vial, cobrándose vidas evitables en todas las rutas a lo largo y ancho del país.
Por lo anteriormente dicho, es que alertamos a la comunidad en general sobre la destrucción y decadencia que el modelo privatizador y de concesiones que se pretende implementar puede ocasionar en nuestra infraestructura vial.
“Se le sigue mintiendo a la sociedad que paga sus impuestos día a día. Se le mete la mano en el bolsillo al trabajador, porque con las nuevas concesiones se impondrá un doble tributo: por un lado, se continuará abonando el impuesto al combustible en el surtidor y, por el otro, se exigirá el pago de peajes para circular por rutas que ya fueron financiadas por la gente” — advirtió Palomo.
